Aprendiendo a ahorrar

Una de las claves del ahorro es aprender el uso correcto de cada cosa, así como el gasto razonable relacionado con pequeñas acciones domésticas. Aparentemente puede resultar insignificantes, pero en su conjunto, son una ayuda inestimable para no malgastar. En estos tiempos todos buscamos cuidar la economía en el hogar. Reducimos gastos intentando comprar solo lo estrictamente necesario, salimos menos y elegimos los productos más económicos a la hora de consumir. Sin embargo, a pesar todos nuestros esfuerzos, podemos estar malgastando de forma inconsciente en las pequeñas acciones del día a día. En nuestro hogar, el consumo de energía y de agua suponen un alto coste en las facturas de cada mes. Existen algunas ideas que debes tener en cuenta si te interesa reducir el importe de las facturas de tus consumos a final de mes. El primer consejo que te proponemos, es algo tan sencillo como calcular bien la carga que admite tu lavadora, porque tanto si no llegas, como si la superas, puedes estar perdiendo dinero. Si pesas el cesto de la ropa, para adecuarlo al nivel óptimo de tu lavadora, antes de lavarla, ahorrarás agua y energía. Además, si utilizas un detergente de calidad, obtendrás un resultado impecable. También resulta muy útil, separar la ropa con atención, para evitar que se mezclen tejidos o colores. Cuidando la ropa, alargamos su vida y la de nuestro fondo de armario. Para la ropa de color, utiliza un detergente líquido o un gel sin lejía, y para la ropa blanca, un detergente en polvo que sí contenga lejía. Para la ropa de tejido delicado, es muy importante que utilices un detergente suave, tipo jabón de marsella, como los indicados para lavar a mano. Dosificar de manera correcta la cantidad de detergente, también nos puede ayudar a ahorrar. Utilizar los dosificadores que actualmente incluyen casi todos los detergentes del mercado, no ayudará a emplear solo la cantidad necesaria. Aunque parezca raro, según la zona geográfica de tu resisdencia, la cantidad de detergente puede variar, en función del tipo de agua, de si es más blanda o dura, es decir, de si tiene más o menos cal en su composición. Te recomendamos que sigas con atención las instrucciones del fabricante y que midas con el dosificador para usar solo la cantidad recomendada. Otro punto importante, es donde ponemos el detergente. Si el producto puede ir directo al tambor, mejor. El cajetín se diseñó para los detergentes en polvo y se ha comprobado que cuando echas detergente líquido, parte del producto se pierde por la tubería antes de iniciarse el lavado. Por ello las cápsulas dosificadas son tan importantes como efectivas, pues contienen justo la cantidad necesaria para tu colada y no se pierde ni una gota por los conductos de la máquina. También te recomendamos que laves siempre en frío. No solo conservarás mejor la ropa, sino que tu lavadora, también gastará menos energía. Solo calentar el agua para una colada supone el 80% de la energía que se utiliza. Gracias a los avances actuales en los productos delimpieza, hoy ya no es necesario lavar con agua caliente para eliminar las manchas, siempre y cuando se utilice un buen detergente que garantice buenos resultados a una temperatura de 30 grados. Por último, te proponemos que recurras a productos de confianza y calidad. Muchas veces el bajo precio de un producto gana la partida, pero este ahorro no es eficaz porque es solo a corto plazo. Compramos estos productos y más tarde descubrimos que no dan el resultado esperado. Ten en cuenta que acciones como volver a lavar, gastar más cantidad y al final tener que comprar otro producto para el mismo fin, nos hacen invertir el doble para obtener un buen resultado. En estos casos, gastando más de entrada, no hubiera ahorrado parte del dinero. Otra manera de ahorrar es aplicando un buen mantenimiento además de la limpieza de la cada. Por ejemplo, en los baños con cerámica, porcelana, esmálte, plástico, vidrio o acero inoxidable, vaporiza un buen antical en spray sobre las superficies y déjalo actuar durante dos minutos. En la cocina, repite el mismo proceso en grifos y fregaderos, incluso en las baldosas de cerámica y madera laminada. Para mantener tu plancha de la ropa en buen estado, desatasca los agujeros con un punzón y un cepillo, cuando esta esté desenchufada y fría. Después, llena el depósito con una mezcla de agua, sal y vinagre, enchúfala deja salir el vapor. Para limpiar la lavadora pon una colada de mantenimiento sin ropa, en el programa de algodón y en frío. Añade al cajetín una taza de bicarbonato sódico. Para terminar, te aconsejamos que para mantener limpio tu lavavajillas y garantizar buen funcionamiento, utilices con frecuencia alguno de los productos limpia-máquinas que hay en el mercado.